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90 años Meiko

90 años Meiko: La empresa de ingeniería de Offenburg, en Baden-Württemberg, no solo es parte esencial de una larga etapa de lavado industrial, además es el relato de la combinación exitosa de una larga historia empresarial y una posición dominante en el mercado. «Esta combinación es muy rara», asegura el Dr. Ing. Stefan Scheringer, director ejecutivo de Meiko, y añade: «Según Creditreform, la vida media de las empresas alemanas es de 18 años. Solo el 1,5 % de las empresas alemanas activas supera los 100 años de antigüedad. Esto es señal de que Meiko debe de haber hecho las cosas bastante bien desde 1927...».

 

Stefan Scheringer es el octavo de una lista notablemente corta de directivos de la empresa Meiko: «De esto se deduce claramente que Meiko es una empresa con unos valores fuertemente arraigados. Aunque nos impulsa la innovación, esta siempre viene acompañada de la fiabilidad necesaria y también de un buen sentido de conservadurismo. Esto significa que, por encima de todo, ofrecemos continuidad, identidad y seguridad a nuestros empleados y también a nuestros clientes», explica Scheringer.

 

La historia del lavado a máquina comenzó en 1850 con la presentación de las primeras patentes por Joel Houghton y L. A. Alexander. En cambio, el paso hasta el lavavajillas lo dio una mujer, Josephine Cochrane. Su patente se registró en 1885 (la primera patente registrada por una mujer) y distribuyó sus máquinas exclusivamente a hoteles y restaurantes a través de su empresa «Cochrane’s Crescent Washing Machine Company».

 

En 1927, Oskar Meier y Franz Konrad toman una decisión en Offenburg: «¡Queremos contribuir a que el mundo sea más limpio!» Y para este fin quieren construir las mejores máquinas posibles. El constructor Meier y el comerciante Konrad son emprendedores impulsados por sus ideas que trasladan a sus empresas el mismo ADN que corre por sus propias venas: prudencia y sensatez, pero también una ambición sana que no permite que el placer del riesgo gane la partida. Stefan Scheringer comenta al respecto: «La diferencia entre el fracaso de una empresa y su continuidad durante décadas, en ocasiones, puede deberse a una única decisión. No son los jugadores los que sobreviven a cambios estructurales, crisis económicas y guerras mundiales, sino aquellos que se concentran en trabajar cada día en su propio rendimiento por medio de pequeñas y discretas pero constantes mejoras». Para la gerencia de Meiko la consecuencia lógica de esto son grandes innovaciones y espectaculares mejoras para los propios clientes, pero que necesitan un complemento adicional: «Nuestra proximidad al cliente, junto con la voluntad, no solo de hacer un mundo más limpio, sino hacerlo de la manera más inteligente posible», explica Scheringer.

 

Esto ha generado pequeñas revoluciones en la técnica del lavado industrial como el lavavajillas Mi-Q, que de golpe fue capaz de ahorrar un 40 % de los costes de operación, el lavavajillas bajo encimera M-iClean, que aunaba tecnología y confort concediendo un papel significativo al diseño. Con el lanzamiento del M-iClean H, Meiko demostró en el año de su aniversario que en el siglo XXI y en tiempos de escasez de recursos humanos es posible construir un lavavajillas de capota totalmente nuevo, incluido el automatismo, siempre que se tengan en cuenta las necesidades de sus explotadores y, sobre todo, las de sus operadores.

 

Hoy en día Meiko es sinónimo de liderazgo tecnológico a nivel mundial, no solo en el ámbito de la técnica de lavado profesional, sino también en la limpieza y desinfección de dispositivos médicos como, por ejemplo, orinales. Pero también los cuerpos de bomberos de toda Europa e incluso Australia confían en el saber hacer de los expertos de Offenburg cuando se trata del tratamiento profesional de la técnica de protección respiratoria y del equipo de protección personal.

 

Pero los 90 años de historia de Meiko no solo muestran que las innovaciones constantes son las que mantienen viva a una empresa, también los servicios intrínsecamente vinculados a los productos. «Con la Meiko Academy complementamos nuestra cartera de productos y demostramos que, más allá de nuestras habilidades como ingenieros mecánicos, somos un proveedor de soluciones que tiene mucho que ofrecer», comenta el gerente de la Academy Hartmut Henselmann. El servicio de Meiko también contribuye con la legendaria reputación de los productos: más de 600 empleados de servicio en las filiales propias de todo el mundo, además de 4.500 empleados de servicio autorizados a nivel global garantizan que, en el caso de que se diera algún problema, las máquinas tan apreciadas por su fiabilidad vuelvan a estar operativas en cuestión de horas.

 

«Lo que caracteriza a un maestro es la modestia», es una de las frases favoritas del fundador de la empresa Oskar Meier. Esta es una actitud que, según Scheringer, aún se vivencia en la empresa a día de hoy, ya que «es la valoración de nuestros clientes la que nos confiere el éxito y no la sobreestimación de nuestras propias acciones».

Fotos de prensa