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A su salud: cómo convertir su cervecería al aire libre en todo un éxito

Consejos y trucos para restauradores

Consejos y trucos para restauradores

Los propietarios de cervecerías al aire libre deben prestar atención a algunos detalles para conquistar a los clientes y generar ventas. Además del ambiente, la oferta y el servicio, la tecnología de lavado profesional también es importante en las terrazas. Y es que solo con unos vasos impecables es posible servir la cerveza con la corona de espuma perfecta.

Las temperaturas estivales invitan a desconectar y a relajarse compartiendo una cerveza bien fría con los amigos. ¿Y qué mejor sitio para hacerlo que una agradable terraza? Que el ambiente, la oferta y el servicio estén a la altura — y, por supuesto, también la calidad de la cerveza— es imprescindible para que tanto los clientes como los dueños del negocio saquen el máximo partido a su dinero. Por todo ello, los restauradores necesitan saber exactamente con qué disfrutan los aficionados a las cervecerías al aire libre de todo el mundo.

¿De todo el mundo? Así es. Las cervecerías al aire libre (o Biergarten en alemán) se «inventaron» en Baviera a principios del siglo XIX y llevan mucho tiempo exportándose. La proverbial predisposición de los alemanes a disfrutar con una cerveza o un bretzel no conoce límites, de ahí que esta relajada forma de gastronomía se haya hecho muy popular incluso —o precisamente— en la bulliciosa ciudad de Nueva York. Y no solo allí, sino también en muchas otras metrópolis y rincones del planeta.

A continuación presentamos algunos consejos útiles para que las cervecerías al aire libre alcancen el éxito, junto con una recomendación adicional sobre la tecnología de lavado profesional.

El Königlicher Hirschgarten de Múnich

Esta es probablemente la cervecería tradicional al aire libre más grande del mundo y se encuentra, como no podía ser de otra manera, en Baviera. En los días con buen tiempo, el Königlicher Hirschgarten, situado en pleno centro de Múnich, puede llegar a atender a 8000 personas, como lleva haciendo más de 200 años. Debajo de grandes castaños, los clientes degustan platos contundentes como el tradicional asado de cerdo o el pollo a la brasa. El toque dulce lo ponen los helados y los pasteles. Tal como dictan las buenas costumbres, los clientes pueden llevarse también su propia comida y pedir la bebida en el establecimiento. La cerveza, que se sirve al momento, procede de las fábricas cerveceras Augustiner, König Ludwig y Tegernsee


Cuatro consejos para las terrazas

1. Asientos a la sombra

Aire fresco, cielo azul y sol: eso es lo que quiere la gente cuando se sienta en una cervecería al aire libre. Pero estar todo el rato a pleno sol no le gusta a todo el mundo. Por eso es importante que haya suficientes asientos a la sombra. Los árboles, las plantas grandes y las sombrillas también son imprescindibles para las heladerías y otros establecimientos con terraza.

2. Sillas cómodas

Igual de importante es que el mobiliario sea cómodo y adecuado para que los clientes quieran quedarse más tiempo. El equipamiento debería ser, además, resistente a la intemperie. De lo contrario, tarde o temprano, se volverá incómodo y estará deslucido, por lo que los clientes ya no se sentirán tan a gusto. Así pues, mejor invertir en mesas, bancos y sillas de calidad desde el principio.

3. Cordialidad y rapidez

¿Hace falta que el personal sea amable y se sepa la carta casi de memoria?  ¡Por supuesto! Así podrá ayudar rápidamente a los clientes indecisos. El clásico cliente que se sienta en una terraza no quiere perder el tiempo pidiendo; lo que quiere es disfrutar de las preciosas horas del día. A ser posible, con una discreta música de fondo.

4. Carta pequeña

Hablando de cartas: ofrecer solo una pequeña selección de platos suele ser el planteamiento más acertado en las cervecerías al aire libre. Las recetas veraniegas sencillas son preferibles a los menús elaborados. Cuanto más fácil y rápido sea pedir, mejor. Otra ventaja es que algunas cosas pueden prepararse o emplatarse directamente en el exterior, como las ensaladas, las salchichas a la parrilla, el embutido con ensalada de patata o los bocados de los bufés. Todo ello se traduce en menos viajes a la cocina y en un gran ahorro de tiempo para el negocio.

La carta de bebidas, en cambio, debería estar siempre bien surtida, sobre todo en cuanto a variedades de cerveza. Justo aquí es donde entran en juego los lavavajillas ultraeficientes para el sector de la restauración.

 

¿Dónde se bebe más cerveza?

Contrariamente a lo que se cree, los campeones del mundo en el consumo de cerveza no son los alemanes, sino que son los checos y los austriacos los que, según Statista, se llevan la palma (en el 2017). Además, en los últimos años ha aumentado considerablemente el consumo per cápita en China, Vietnam y la India. Actualmente, el mayor productor de cerveza de Europa, Alemania, exporta buena parte de su cerveza al lejano Oriente.

Vasos de cerveza impolutos para una corona de espuma perfecta

¿Qué esperan los clientes de una cerveza fresca? Que esté bien servida y que sea agradable para el ojo y para el paladar. Para ello es imprescindible que los vasos estén muy pero que muy limpios. Las manchas de agua, los restos de espuma, las marcas de pintalabios o las huellas de dedos empañan el momento de placer, y mucho. No solo estamos hablando de un problema estético, sino también de un asunto de higiene conforme a los análisis de peligros y puntos de control críticos (o APPCC).

Además, las cervezas nunca saben igual de bien cuando se sirven en un vaso que no está bien limpio. Ni siquiera el mejor tirador de cerveza del mundo puede lograr una corona de espuma perfecta si el vaso está mal lavado. Y una cerveza sin espuma es como una salchicha sin mostaza.

Cómo conseguir la corona de espuma perfecta

El mejor resultado se obtiene con los vasos húmedos, así que basta con enjuagar brevemente el vaso limpio con agua limpia antes de servir la cerveza. De esta manera se forma menos espuma y la cerveza no rebosa tan rápido, lo que permite que la corona se vaya formando poco a poco durante tres minutos.

El problema suelen ser los enjuagadores de agua fría o los fregaderos portátiles caseros. Este tipo de soluciones no pueden competir con los lavavajillas comerciales en cuanto a limpieza e higiene, también porque el ajetreo generalizado de las cervecerías obliga en muchas ocasiones a hacer un lavado superficial a mano.

Se mire por donde se mire, solo los lavavajillas profesionales como los del especialista alemán en tecnología de lavado MEIKO permiten obtener unos resultados óptimos, sin residuos ni abrillantado a mano.


Con estos pocos consejos, los restauradores conseguirán que sus cervecerías prosperen y se llenen de clientes satisfechos. Hacer que se sientan cómodos y que traigan a sus amigos: ese es el objetivo.

Para saber más, lea nuestro artículo «7 consejos para vasos y copas limpios», en el que explicamos cómo manejar correctamente las copas y los vasos.