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Bakery & confectionery Raisch

Seguridad en la higiene y fiabilidad con los lavavajillas de capota de Meiko

Panadería raisch

«Porque funcionan de forma fiable y garantizan la higiene de la zona de lavado»

El rumor de que «las panaderías están desapareciendo» circula con regularidad. Sin embargo, ya es hora de informar acerca del «resurgir de las panaderías». Naturalmente, existen panaderías artesanales que no encuentran sucesor para su negocio, quizás porque se encuentran ubicadas en zonas menos atractivas en poblaciones o comunidades en constante cambio, y en las que, finalmente, los panaderos se ven obligados a renunciar a sus negocios. No obstante, ser panadero también significa lo siguiente: fundar un establecimiento en 1991 y, 25 años después, ser la segunda generación de maestros alemanes en panadería y poder mirar con orgullo a una historia que incluye 18 filiales. Esto es, precisamente, lo que le ocurre a la familia de panaderos Raisch de la localidad alemana de Calw-Oberriedt.

La vida de un panadero también puede ser así. Si bien es cierto que sus aptitudes comerciales no son, precisamente, lo que ha llevado a los Raisch al lugar que ocupan ahora. Un buen empresario debe saber delegar todo aquello que no sean competencias básicas al especialista de turno. Así es como Thomas Reichenauer se encarga de la administración de los sistemas informáticos y de la gestión del establecimiento. Bajo su tutela se encuentran también los once equipos de capota de Meiko, que fueron seleccionados por la familia Raisch especialmente «porque funcionan de forma fiable y garantizan la higiene de la zona de lavado», comenta Thomas Reichenauer.

Todos los días se sirven entre 300 y 350 comidas, además de ensaladas y un bufé de desayuno. Entre bambalinas, cuatro cocineros se afanan en sus tareas; uno de ellos cocinando de cara al público. De la primera filial, se llegó a las actuales 18, y los que eran niños se convirtieron en adultos: Matthias es maestro panadero y actualmente cursa el grado de Administración y Dirección de Empresas. Lena estudia Ciencias de la Información y de los Medios de Comunicación, y Maximilian es maestro panadero y pastelero, y ha obtenido el título de Campeón alemán en Panadería, formando parte de la selección nacional de panaderos. ¡La vida de un panadero es así!